¿Milagro peruano?
Una economía cuyo Producto Interno Bruto (PIB) se dispara en 10 años de USD 56 752 millones a 109 000 millones no puede ser fruto solamente de un milagro económico, como sugieren algunos analistas. Debe existir un componente mucho más importante, real y serio que justifique lo que ocurre actualmente en Perú.
Se dice que los países eligen al presidente que se merecen. El mismo Perú, en 1985, eligió a un populista que prácticamente destruyó la economía.
Ese populista que causó uno de los mayores descalabros económicos se llamó Alan Gabriel Ludwig García Pérez, quien gobernó hasta 1990. Los resultados: colapso del sistema financiero y una inflación de 7 650%, entre otros desbarajustes fenomenales.
En el 2006, los peruanos eligieron presidente simplemente a Alan García, pero al estadista, al que hoy tiene a su país con una tasa de crecimiento superior a los 8 puntos, un guarismo que ha permitido a Perú bajar los índices de pobreza, lo cual se traduce en 2,4 millones menos de pobres. La inflación promedio del 4% lo sitúa por debajo del promedio de la región.
Perú se encamina a pasos agigantados por la senda que también siguieron otros países como Brasil, México y Chile. Las políticas sociales son adecuadas y las metas de erradicar el analfabetismo y dotar de agua potable y electricidad al 90% de la población están destinadas a cumplirse.
No debió ser fácil para García, así como tampoco lo fue para Lula, desprenderse de los radicales, de los extremistas y principalmente de los populistas que siempre apuestan por teorías trasnochadas o superadas por la humanidad.
El Alan García de hoy hace las cosas mucho mejor que antes, eso no es ningún milagro, es su obligación. Ahora abre las puertas de par en par a la inversión extranjera que llega de todos lados, incluso de Ecuador.
Las reglas del juego para los inversores son bastante claras, ningún empresario sufre sobresaltos. Durante su reciente visita al país, el canciller García Belaúnde explicó a este Diario que la clave del éxito de esas políticas es el clima de estabilidad jurídica.
Los peruanos toman muy en serio el tema de la minería, un recurso que al momento es aprovechado apenas en un 10% de su potencial. Una frase muy significativa expresada por el Canciller: “No hemos tenido ninguna tentación populista”.
Es que el populismo y la novelería extremista, especialmente de aquellos grupos minoritarios que nunca han ganado elecciones, son el cáncer de las sociedades.
Iniciativas concretas como cultivos propios, incluida la legendaria papa peruana, son algunas de las acciones concretas para mejorar la alimentación y el nivel de vida de los peruanos.
Respecto al TLCcon EE.UU. los peruanos son muy prácticos, saben que las preferencias arancelarias en cualquier momento se van a acabar y optan por acuerdos a largo plazo. Otro mito que hay que derrumbar, a criterio del Canciller, es que con el TLC no se privatiza ni el agua ni los recursos naturales, esas son decisiones soberanas y nada más. Todo lo demás es un invento infantil.
Fuente: elcomercio.com








