Brasil y Perú, dos países del Sur con una buena receta económica
Los líderes políticos de ambas naciones han sabido conjugar lo económico y social en un plan de crecimiento.
ANÁLISIS. El presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, calificó ayer a la crisis inflacionaria mundial como una “epidemia\”, y consideró que su país es un “paciente\” de la misma.
Meirelles afirmó que “el remedio\” para la epidemia es el ajuste de la política monetaria que lleva adelante el Banco Central, mediante el aumento del superávit primario en el sector público, y recalcó que su país ya está adoptando todas las medidas necesarias para controlar la inflación y mantener el crecimiento sostenible.
“La buena noticia es que primero, el remedio existe y es eficaz; segundo, que el remedio está siendo aplicado en tiempo y forma y eso significa que el paciente ya está en plenas condiciones para enfrentar el problema y mejorar sin grandes secuelas\”, afirmó Meirelles, durante el acto de clausura del XXV Simposio de las Unimeds (Unidades Médicas) del Estado de Sao Paulo. Tras destacar los avances económicos del país y recordar el fin del problema de la deuda externa, Meirelles dijo que su mensaje era de confianza y la idea era garantizar el desarrollo sostenible de Brasil. “Una cosa es un paciente frágil que entra en una crisis, y otra es un paciente saludable\”, ejemplificó.
La otra izquierda peruana
La izquierda de Perú debe seguir el ejemplo de los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, y Uruguay, Tabaré Vázquez, para no oponerse a la inversión, según planteó ayer en Lima uno de los representantes de esa tendencia ideológica, el presidente de la región Lambayeque, Yehude Simon.
“Los hombres de izquierda tenemos que entender que si no cambiamos este país no camina, y la izquierda tiene mucho que aportar\”, afirmó Simon en su participación en el I Foro Internacional de Inversiones en las Regiones.
El presidente de Lambayeque, preso entre 1992 y 2000 por cargos de terrorismo que nunca se probaron, reconoció que él mismo en su momento asumió posiciones radicales en contra de la inversión, pero después se encontró con que estaba equivocado. “Si estábamos románticamente luchando contra la pobreza, entonces estábamos traicionando lo que podía ser un país viable y estábamos traicionando a los pobres\”, afirmó. Simon, líder del pequeño partido Movimiento Humanista y quien ha sido explícito en su deseo de ser candidato presidencial en 2011, es percibido como uno de los principales referentes de un sector de la izquierda peruana que dejó atrás los postulados radicales, lo que le ha costado críticas de muchos de ex compañeros de ruta.
Fuente: ciudadanodiario.com.ar








