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Temas sobre Finanzas Personales y de la Micro Empresa. Noticias

en ‘06 Motivacion y Desarrollo Personal’


Los tres chanchitos y el Lobo.

Una situación difícil es la que se presenta frente a todos nosotros cuando se acerca el fin de mes. He podido escuchar varias opiniones referentes a el dinero. Muchas de ellas a favor otras en contra, pero todas igualmente válidas.

¿Porqué digo esto? Me explico. Cuando somos niños comenzamos ha aprender como funciona nuestro mundo interior y exterior. Nos vamos dando cuenta que al tener cierto tipo de comportamiento este genera una respuesta en las personas que nos rodean y vamos moldeando nuestro círculo de influencia.

Para esto cada vez que deseamos algo y lo deseamos de inmediato, primero hacemos el pedido de una manera “civilizada” pero si vemos que nadie nos hace caso comenzamos a probar nuestras primeras armas en nuestro vasto arsenal. Lo primero que hacemos es comenzar a gritar, hacemos el mismo pedido pero ahora unos decibeles más alto. Si aún así nadie nos escucha, comenzamos a hacer alguna travesura o a botar cosas en el piso, comenzamos a patear, a romper las cosas que están a nuestro alcance y por último rompemos en llanto inconsolable.

En cada una de estas etapas habrá alguien que nos pone atención y otros que no se inmutan y hasta nos castigan. Es así que vamos aprendiendo que técnica utilizar con cada persona y en que momento. Esto da por resultado una técnica de manejo de las situaciones por demás eficiente, pues nos permite conseguir aquello que deseamos, cuando lo deseamos.

Al crecer como individuos también crecen nuestras necesidades y nuestro deseo de atención por parte de los demás. Si seguimos aplicando las mismas técnicas que aplicábamos cuando niños, no sólo no darán resultado, sino que nos colocarán en el lado de las personas inmaduras, insoportables, intratables con las que nadie quiere tener contacto.

Es entonces llegó la hora de pensar en cambiar de estrategia. Es aquí cuando damos inicio a la elaboración de “nuevas estrategias” para tratar de influir en las personas, ya que el llanto y las pataletas que antes utilizábamos ya no son más efectivas.

En algunos casos la persona comienza a desarrollar un arsenal de nuevas formas de manipulación. Puede dar inicio en: comportarse como una persona encantadora y atenta, con el simple fin de poder conseguir posteriormente algo de la persona a la que trata de halagar; puede también construir una historia muy triste de su vida, la cual podría explicar el porque está tan mal en la actualidad a ver si algún corazón caritativo le tiende la mano.

Puede también convertirse en alguien extremadamente egocéntrico y tratar de manipular a las personas mediante el miedo y la amenaza. Cualquiera sea la técnica aplicada, le sirve para sentir que tiene el control. Al final no importa cual sea el camino que tome, siempre tendrá un pensamiento perenne dentro de sí. Y esta idea que mantiene con ella (la persona), funciona como una excusa para no hacerse responsable de si misma y echarle la culpa al mundo por aquello que le está pasando.

Ahora me dirán y esto ¿qué tiene que ver con el dinero? tema del que hablaba al inicio.

Al igual que la conducta y buenas maneras se aprenden y modelan durante la niñez, nuestra actitud e ideas con respecto al dinero se forman en este momento. Es por esto importante que cuando se hable de dinero en casa no se excluya a los niños, pues esta es una oportunidad inigualable para que aprendan sobre lo que es el dinero, que es lo que este puede conseguir, cómo debe de ser manejado, el valor del mismo, y lo más importante, no ponerle el estigma de que el dinero es malo y que las personas honradas y buenas no pueden, ni deben ser ricas. Enseñemos a los niños a utilizar el dinero a su favor y no en su contra e iniciemos en ellos el hábito del ahorro, pensando siempre en la inversión futura y no en el gasto futuro. Es bueno enseñarles la ley de los tres chanchitos.

Eco. Augusto Peralta A.

El líder, nace o se hace?

Los seres humanos nacen con talentos particulares que desarrollan y fortalecen a lo largo de su vida por medio de la práctica cotidiana, por experiencia propia en el uso de los talentos o por el aprendizaje a partir de la disciplina relacionada a alguno de ellos.

Estratega, visionario, comprometido, responsable, incansable trabajador y analítico, pueden ser algunas características natas, pero si no se desarrollan tienen un crecimiento lento y difícil de desarrollar en todo su potencial.

Encontrar el talento no es fácil, pero una vez detectado, es posible avanzar, desarrollarlo, y fortalecerlo de manera creativa, fresca y enfocada, se trata de identificar la vocación, y al ejercerla de manera responsable y comprometida es posible desarrollara el carisma, un elemento clave para el Liderazgo de Alto Desempeño.

El Líder, nace y se hace

El Liderazgo de Alto Desempeño aparece desde un nivel básico donde sólo el manejo del poder de manera coercitiva se mantiene por los resultados obtenidos, pasando por etapas de control y aprendizaje, evolucionando, a veces, de manera “natural” hasta un nivel alto de efectividad.

Sin embargo, este proceso es lento, los golpes son duros y el ánimo decrece, lo único que no se detiene es el tiempo y la época actual exige ir al ritmo y mantenerlo.

Existen metodologías para el desarrollo de habilidades para ser un Líder de Alto Desempeño que requiere de un trabajo basado en la adquisición de conocimiento práctico para el desarrollo de talentos, genera carisma y un desempeño laboral y profesional con mayor enfoque y precisión.

Dentro de dichas metodologías, se identifican los talentos de las personas, se les dirige en la elaboración de un programa estructurado individual para el desarrollo de habilidades de este Liderazgo de Alto Desempeño, incluso, se les “coachea” para monitorear la ejecución de sus programas.

El objetivo es formar líderes acordes a las necesidades de las empresas de quinta y sexta generación, donde las características básicas a desarrollar son: Efectividad (resultados objetivos, continuos y crecientes) y respeto.

Implementar iniciativas dentro de las organizaciones que terminen en algo sólido y mantenido requiere un liderazgo efectivo, no es retórico sino estadístico, las empresas que realmente crecen, tienen este común denominador, que den resultados, pero se requiere que lo hagan de manera consistente, creciente, desarrollarlos por medio de un programa estructurado, de manera sistemática, es posible.

Lo que se debe evitar en una entrevista de trabajo

Entrevistadores y entrevistados tienden a cometer errores en la entrevista laboral. El problema surge cuando estos errores generan una impresión distinta a lo que se busca proyectar.

                                                                      por Alejandra Clavería

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Santiago. Tanto los entrevistadores como los entrevistados están propensos a cometer errores en la entrevista laboral. Algunos provienen de una falta de preparación, otros de una inadecuada ejecución, pero finalmente todos tienden a generar una impresión equívoca, tanto del que aspira a un puesto como de quien presenta el cargo y sus condiciones.

Para un entrevistador, por ejemplo, es vital estructurar la entrevista, predefinir qué competencias quiere saber si su entrevistado posee o no. Dado que las competencias son comportamientos observables, el entrevistador no debería preguntar sobre situaciones hipotéticas futuras (“¿Qué harías si…”), sino en hacer que su entrevistado le relate eventos del pasado (“Cuéntame de alguna vez en la que tú…”).

“Al preguntar sobre el contexto de un incidente pasado, sobre  los participantes, las acciones y los resultados del incidente, el entrevistador podrá deducir la participación del entrevistado y si mostró, en aquella ocasión, los comportamientos que está buscando. Un incidente pasado es más difícil de inventar, y revela más que el describir una situación futura”, explicó a AmericaEconomia.com, José Antonio Espinoza, profesor e investigador de Centrum Católica de Perú.

En el caso del entrevistado, uno de los errores más comunes es que tiende a ponerse nervioso, a hablar más de la cuenta o a mostrar inseguridad. Si bien estos comportamientos podrían considerarse más bien normales o lógicos, lo cierto es que la exageración de cada uno de ellos también puede jugar en contra del postulante.

“El entrevistado debe tener una preparación adecuada. La más importante está en clarificar sus valores, sus expectativas, sus metas, su plan de vida. Esto dará el marco para poder responder a las preguntas más imprevistas, mostrando consistencia en sus respuestas sin caer en contradicciones”, explicó Espinoza.

Adicionalmente el entrevistado debe estar preparado para hablar de sus habilidades emocionales. Será importante que describa como es que reconoce e influencia tanto en sus emociones como en las emociones de los demás. El entrevistado debe expresar seguridad, confianza en sí mismo y entusiasmo.

“Es importante que el candidato procure transmitir esos aspectos que necesita conocer el entrevistador y, por supuesto, que en la primera impresión se refleje la personalidad mediante un apretón de manos, una apariencia adecuada, la extroversión justa y una comunicación verbal, clara y precisa”, comentó Andrés O. Hatum, profesor de comportamiento humano en la organización del IAE Business School de Argentina.

Percepciones equivocadas. Uno de los típicos errores que comete el entrevistador es el que, sin duda, constituyen las percepciones equivocadas. Según el especialista de Centrum, una de ellas es el “efecto halo” que consiste en fijarse solamente en un detalle y calificar con ello al entrevistado en su totalidad, como por ejemplo, su universidad de origen, la empresa en la que antes trabajó y la persona que lo presenta, entre otros.

“El entrevistador debe concentrarse en determinar por sobre la impresión que pueda causarle el candidato aquellos aspectos relevantes como son la iniciativa, la habilidad para trabajar en equipo y lograr los objetivos, la competencia técnica, el intelecto y las dotes de liderazgo, entre otros”, coincidió Hatum.

En ese sentido, el académico del IAE recalcó que uno de los problemas que más interfieren en un proceso de selección es precisamente que los entrevistadores pasan por alto información importante, hablan demasiado, se dejan afectar por prejuicios y estereotipos y, muchas veces, están presionados por cubrir el puesto que necesitan.
“El entrevistador, en un proceso de selección laboral, debe dejar que la personalidad del candidato se imponga por sobre aquello que es necesario: detectar la habilidad que tiene el candidato para hacer el trabajo”, estimó.

Finalmente, los especialistas afirmaron que, ante las preguntas del entrevistador, es de esperarse que un buen entrevistado piense algunos segundos antes de responder. Sus respuestas no tienen que ser inmediatas, pero cuando responda debe hacerlo con convicción. “Y en algunos momentos con pasión, porque la pasión convence, concluyó Espinoza.

Errores insólitos. A fines de 2008, el sitio www.careerbuilder.com, una de las cuatro páginas estadounidenses más importantes en la búsqueda de empleo, reveló los peores errores que han cometido los aspirantes a un puesto de trabajo.

A través de una encuesta realizada a 3.061 personas encargadas de contratar personal para las empresas y a profesionales de recursos humanos, la web elaboró una lista con las equivocaciones más insólitas vistas en cualquier entrevista laboral.

Entre éstas se encontraba la de un candidato que comentó a su entrevistador que no se quedaría por mucho tiempo en el puesto al que postulaba porque un tío suyo, que estaba a punto de morir, le dejaría una gran herencia.

Un segundo postulante salió repentinamente del lugar en el que se le estaba entrevistando, porque su teléfono móvil estaba sonando y porque debía tener una conversación privada.

No menos insólita resultó la de un candidato que admitió haber sido despedido de su último trabajo por haber golpeado a su jefe, y la de otro postulante que se presentaba a un puesto de contabilidad y que aseguró ser un profesional óptimo en relaciones sociales, pero muy malo en números.

Finalmente, el sitio incluyó en su lista a un último candidato que sacó un cepillo y comenzó a peinarse durante la entrevista. Saque usted sus propias conclusiones.


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