MIS FINANZAS PERSONALES
El Cashflow o Flujo de Caja, son términos con los que están familiarizados contadores, economistas y administradores, las demás personas en algún momento de sus vidas lo escucharon nombrar, pero penosamente conseguimos entender lo que realmente significa.
Este flujo de caja es el que refleja cual es el camino que toma el dinero. En realidad para poder entender el tema de manera completa, es necesario elaborar un “estado de resultados”.
Pero ¿De qué estamos hablando? ¿por qué debemos saber esto? En verdad creo que es mi contador el que debe de manejar el tema.
Bien, Kiyosaki en su deseo de colocar al alcance de todos el tema financiero desarrolló un juego, llamado “Cashflow 101″. Este representa de manera abreviada cual es el funcionamiento del dinero. Consigue demostrar de manera simple, que en verdad no es tan importante “cuanto ganamos” sino, “cuanto de lo que ganamos se queda con nosotros.” Es decir como es que gastamos o invertimos nuestro dinero
Para poder resolver esta interrogante debemos de entender lo que es un estado de resultados (viene en el juego) lo explicaremos durante los siguientes post.
Todos nosotros tenemos un “estado de resultados”, o por lo menos estamos directamente influidos por uno, lo sepamos o no, pues mucho nunca lo hemos visto. Es casi seguro que, poco o nada sabemos sobre los ingresos pasivos, la deuda buena, la deuda mala, ingresos activos. Entonces si trabajamos en algún lugar para alguien más, una empresa, una tienda, un banco, un supermercado, un kiosko, estamos generando ingreso activo, este tipo de ingreso es el que recibimos todos los que trabajamos para alguien más.
Podemos ser oficinistas vendedores, meseros, propagandistas, comisionistas, choferes, secretarias, asistentes.
El hecho es que si dejamos de trabajar, dejamos de ganar. Es por esto que se llama ingreso activo. Por el contrario, el ingreso pasivo es el que ganamos sin tener que trabajar (suena bonito ¿verdad?), pero aunque parezca mentira esto es posible. Esta es una de las enseñanzas del juego, el tema de la deuda viene ahora.
Muchos de nosotros al oír hablar de deuda, de inmediato sentimos mariposas en el estómago y ponemos cara de pocos amigos. Pues nos gusta gastar, lo que no nos gusta es hacer un plan de gastos. Mi abuela prefería comprar todo al contado, pues decía que no le gustaba deberle a nadie. Pero deber dinero, no es malo. Lo importante es saber diferenciar entre una “deuda buena” y una “deuda mala”.
Una deuda mala sería si utilizo este dinero para comprarme ropa, viajar, salir de fin de semana, o dar una fiesta porque es mi cumpleaños. Una deuda buena sería si lo utilizo para comprar “insumos” que me permitan conseguir algún bien que pueda vender posteriormente obteniendo una ganancia. Esta actitud a largo plazo hará que sea una persona rica o una persona pobre.
Es así que se demuestra que el dinero no es malo, simplemente somos malos administradores. De esta manera un egreso mío puede significar un ingreso pasivo para alguien más. Por ejemplo si vivimos en una casa alquilada, todos los meses debemos de pagar alquiler, esto es un gasto, pero para el dueño del inmueble esto significa un “ingreso pasivo”.
Por lo tanto yo tengo que trabajar para poder obtener el dinero para el alquiler, más el dueño simplemente recibe su dinero a fin de mes.
Ingreso Activo vs. Ingreso Pasivo
Esto lo podemos esquematizar con un ejemplo sobre dos personas que piden dinero prestado, supongamos que Pedro pide prestado al banco S/.1.000,00 (un mil nuevos soles), con este dinero compra mercadería que venderá posteriormente con una utilidad del 20%; con esto tenemos la primera pieza del rompecabezas, pero Pedro debe de pagar por el préstamo 20% de intereses, esto quiere decir que no le habrá quedado nada.
Juana pide prestado S/.1.000,00 (un mil nuevos soles) con esto compra un carrito sanguchero, con lo que obtiene una utilidad del 20%, pero como tiene que pagar intereses del 5% por el préstamo, el 15%de la ganancia se queda con ella, a parte del carrito sanguchero, y puede devolver el préstamo más los intereses.
Con esto esquematizamos la deuda buena y la deuda mala. El dinero en ambos casos se utilizó para la compra de materiales de trabajo, pero Pedro no obtuvo ninguna ganancia, se hizo de una deuda mala.
Cuando manejamos una tarjeta de crédito nos sucede lo mismo. Caemos presos de varias suposiciones. Primera suposición: Si trabajamos y ganamos S/.1.200,00 al mes y de pronto recibimos una llamada de algún banco ofreciéndonos una tarjeta de crédito por S/.800,00 y nosotros la aceptamos, asumimos de manera inconciente que nuestro sueldo se ha elevado en S/.800,00. Es decir, pensamos que ahora ganamos S/.2000,00. Es entonces que comenzamos a gastar en función nuestro “nuevo ingreso”.
Nuestra nueva amiga resulta ser una piedra más en nuestro equipaje, la misma que nos coloca en una posición de desventaja, pues nos permite gastar más de lo que realmente podemos. Esta es una nueva manera de iniciar nuestros problemas financieros.
¿Cómo hacer para que no se convierta en un arma contra nosotros mismos?
Lo iremos analizando en los capítulos posteriores
Eco. Augusto Peralta A









