Creencias
“Más dinero comprará la felicidad que me falta”
Cuando se escucha esta frase, casi de inmediato viene a nuestra mente aquella sentencia que dice “El dinero no compra la felicidad”.
En realidad esa palabras tienen algo de cierto, pues lo que el dinero compra en realidad no es la felicidad lo que compra es placer. Y debido a que muchos de nosotros confundimos ambos términos, esto nos deja en una gran desventaja frente al dinero.
La felicidad se basa normalmente en lo que hacemos por otros, pues esto crea en nosotros un estado de satisfacción para con nosotros mismos y esto genera una sensación de bienestar. Por lo tanto de lo que se está hablando es de sentirnos bien con nosotros mismos. Sin embargo esto es confundido con el placer que es causado por aquello que recibimos. Por ejemplo un día en la playa con nuestra familia o amigos, puede causarnos placer. Esto es de corta duración, por lo que siempre se está en pos de la siguiente cosa que nos dará placer. Algunas personas pueden pensar que su próximo par de zapatos las hará felices, a pesar que los 20 pares anteriores no lo lograron hacer.
El ayudar a un amigo, el simplemente escuchar a alguien que lo necesita, el brindar una sonrisa a alguien que está triste, son cosas que nos generan felicidad y para ello no tuvimos que gastar dinero, pues fue simplemente la experiencia la que nos hizo felices. Más todos necesitamos de un cierto nivel de ingresos para poder mantener nuestro estilo de vida, es decir merecemos el máximo “placer” posible por el dinero que tanto nos costo ganar y que ahora gastamos.
La única manera que podemos saber cuanto placer estamos obteniendo es medirlo. Pero como esto es absolutamente subjetivo, eres tú el que debe de medirlo, y la única forma de medirlo es hacerle un seguimiento contínuo y para esto existen herramientas.
De acuerdo a Joe Dominguez y Vicki Rolan, nosotros podemos evaluar el placer que obtenemos a partir de la cantidad de vida que entregamos. ¿vale un nuevo frasco de colonia 20 horas de su vida laboral? ¿Lo compraría si no tuviera que trabajar para vivir?
“Presupuestos y planificación de gastos son la misma cosa.”
Pues te tengo una noticia, no lo son. La planificación de gastos es totalmente diferente a un presupuesto. La planificación de gastos está estructurada en base a cuanto dinero queremos gastar en un área o categoría. Al contrario del presupuesto, esta no se basa en una restricción de dinero, que es en lo que se fundamenta el presupuesto.
El decir presupuesto es algo así como decir dieta. La actitud que tomamos frente a un presupuesto es muy similar al que adoptamos frente a un funeral o una dieta (DIE, las tres primeras letras significan morir en ingles). En realidad lo que se desea hacer es descubrir adónde se va nuestro dinero, siendo así que podremos determinar si se va a obtener o no el nivel de satisfacción que deseo y por el que estoy pagando. Un plan de gastos está basado en nuestros valores, en objetivos de largo plazo y en lo que hemos creado a través de nuestros valores. Es decir no va a ayudar a que se alineen nuestros gastos con nuestros objetivos y valores.
“Si es que ganara más dinero, no sería necesario que hiciera un plan de gastos ni un presupuesto.”
Esto en realidad es fruto de pensar de manera general que más dinero resolverá nuestro problema. Cuando en realidad nuestro problema no es el dinero o la falta de él, sino su mala administración. Más dinero no resuelve el problema, sino lo que hacemos con él. Si nosotros siguiéramos un poco más de cerca la historia de aquellos que ganaron la lotería y poco después estaban en la bancarrota. Estas personas no tenían las habilidades para poder administrar el dinero “Antes de ganar millones” entonces ¿podríamos decir que el hecho de haber ganado mucho dinero en la lotería, hizo que estas personas adquirieran esta habilidad? Después de tres años el 80% de las personas que ganaron la lotería de California se habían endeudado por encima de sus ganancias*
Las personas en realidad pueden gastar muy fácilmente cualquier cantidad de dinero que reciban. Tener más dinero no es la solución, administrar los gastos y alinearse con los objetivos y valores, eso es en realidad la solución.
¿En realidad desearías poder ver hacia donde va tu dinero, utilizando tan sólo 5 o 10 segundos de tu tiempo? Bien teniendo un formulario de aplicación de gastos podrás conseguirlo, te proveerá de toda la información que requieres. En realidad creo pueden haber muy pocas personas que no deseen saber hacia donde va su dinero. Esto no restringe sus gasto, simplemente crea conciencia , pues aún después de esto podrás seguir decidiendo cómo y en qué gastar tu dinero. Pero ahora las decisiones serán tomadas de manera consiente y no le haremos caso a la preprogramación que ya teníamos. ¿Qué es lo que valoramos el conocimiento o la ignoracia?
Esto será como tener una fuga de agua en casa, si no sabemos por donde está saliendo el agua, será muy difícil que podamos arreglarla, sin embargo si descubrimos por donde está la fuga, podremos decidir si la arreglamos o la dejamos tal como está. Por lo tanto, ¿deseamos utilizar un formulario que nos ayude a tener conocimiento claro de a donde va nuestro dinero?
“Establecer un plan de gastos es muy complicado.”
En realidad esto es cierto, es tan difícil como leer y escribir, sumar y restar. Si tú tienes estas habilidades con certeza al hacer tu plan de gastos será tan fácil como hacer una lista del supermercado.
“La gente rica no tiene que hacer esto,¿ porqué yo tendría que hacerlo?”
En verdad las personas ricas han podido conseguir su riqueza debido al orden que pudieron colocar en su vida financiera, basándose en presupuestos y controles de gastos, por supuesto de esta misma manera, es como consiguen mantener su riqueza.
Sino pensemos un poquito y recordemos a las personas que normalmente vemos correr diariamente o con frecuencia, son justamente aquellas que parece que no lo necesitan de esto, pues están en forma. Pero ¿por qué están en forma?
Pensamiento de pobreza y prosperidad
Es importante considerar y poner cuidado en lo que pensamos normalmente. Esto va de la mano con las actitudes.
Nuestra manera de pensar se ve reflejada en lo que nos rodea. Hace algún tiempo Adrian, mi pequeño hijo me pidió que le sirviera su leche en su tasa nueva de Snoopy, que le habíamos comprado recientemente. Al servirle lo hice hasta un límite aceptable que permitiera no derramar el contenido, pero él me dijo; ¡Sírveme más! Le contesté, toma lo que tienes allí y cuando termines te sirvo más.
Esta pequeña experiencia me hizo pensar en el remolino financiero en el que muchos de nosotros nos encontramos. Estamos tan llenos de pensamientos negatios, que no tenemos espacio para nada positivo, no dejamos oportunidad para que los pensamientos positivos se instalen en nosotros, estamos llenos de “no se puede”.
Debemos de enfrentar los pensamientos negativos limitantes que actúan como anclas y dar paso a los pensamientos positivos que son el viento que hincha las velas y nos hace avanzar.
Vaciemos nuestra mente de creencias y pensamientos saboteadores y limitantes, como la nueva tasa de Adrian, para poder volverla a llenar de nuevos pensamientos y creencias positivos que nos impulsen hacia arriba.
Tal vez el mensaje “La gente rica no es feliz” o “La gente rica es mala”, está implantado en nosotros, por lo tanto, el “tener dinero es malo”. Esta imagen, tal vez sea una mala referencia que ha quedado grabada en nuestro inconciente, bueno de estos ejemplos sobran por donde los veamos, Pablo Escobar en Colombia, Vladimiro Montesinos en Perú, …. Todos ellos malos ejemplos sobre el poder que da el dinero.
“El dinero no es tan importante, más importantes…” podemos completar la frase como mejor creamos conveniente. Pero si no valoramos el dinero, tampoco valoramos nuestro tiempo y esfuerzo para conseguirlo.
En algún momento escuché en una de las presentaciones de Miguel Angel Cornejo, cuando hacia una pregunta. ¿Ustedes creen que se aprende de los errores? El público contestó que sí, y él djo, por eso estamos como estamos, por ir cometiendo errores los errores no son buenos, se aprende de los aciertos.
Debo decir que no estoy de acuerdo con esto, pues en verdad si es posible aprender de los errores, lo malo es cuando cometemos los mismos errores una y otra vez y no aprendemos de ellos. Por lo tanto, “comete errores” eso es bueno, siempre y cuando aprendas de ellos.
En el colegio normalmente es cuando esta frase comienza a ser dicha, escuchada y creída, pues aquí es donde comienzan a castigar nuestros errores. “No soy bueno (a) en matemáticas”. Otro mal inicio para nuestra carrera financiera. El manejar la parte básica de las habilidades matemáticas es primordial cuando nuestra preocupación está en nuestra vida financiera.
Siguiendo el principio de la dualidad y el equilibrio para cada mensaje y/o creencia mala que tenemos grabada en nuestra mente, existe un mensaje positivo de prosperidad.
Esto te lo puedes decir tú mismo(a), justo a partir de ahora. “Te amo incondicionalmente” esto es que se ama sin importar como piensa, siente, o se comporta. Si un niño se porta mal, usted reprobará su comportamiento, pero valorarlo, respetarlo y hacerle notar que lo ama de manera incondicional.
Al escuchar “Creo en ti” algo sucede dentro nuestro pues en ese momento nuestro ser se siente respetado y cuidado, además de con un gran impulso para asumir riesgos y desarrollarse mediante la experimentación, pues tiene permiso para cometer errores.
“Puedes hacerlo” otra frase muy poderosa, pues le estás diciendo a la persona que es capaz y tiene todo lo que se requiere para alcanzar sus objetivos.
¿Cuales son los obstáculos para poder crear nuestra independencia financiera?
* Generando Riqueza Cualquiera sea su ingreso - Rennie Gabriel - 2005









