Finanzas Personales de un niño de 10 años
Recuerdo hace muchos años vivía enamorado de una cámara fotográfica Cannon semi profesional que tenía mi papá, le pedía constantemente que me la prestara, pero él no dejaba que nadie la utilizara.
Tenía una lente de 55 m.m. con f. 1/1 realmente era espectacular y un sueño para un niño de 10 años como yo en aquella época obsesionado en lograr la foto perfecta con una cámara 110 de Kodak esa de flash de cubito. De pronto un día, vi que la estaba usando para tomarle fotos a otras fotos, por supuesto ya no tenía la lente de siempre, sino una más pequeña. Le pregunté que hacía y me contestó que le estaba tomando fotos a unas fotos muy viejas para poder conservarlas, mandándolas a revelar posteriormente.
La pregunté sobre esa lente tan pequeña y me dijo que era una macro, ¿Una macro? ¿y qué es eso? Sirve para tomar fotos de objetos desde muy cerca con una excelente resolución.
Por supuesto esa fue la primera y única vez que utilizó esa dichosa Macro. años después recién pude usar aquella cámara con la lente en cuestión, no sin antes enterarme que mi papá había utilizado el dinero que yo tenía en una libreta de ahorros en el banco (Claro, en esa época todavía existían las “libretas de ahorros”), para comprar aquella lente.
Bueno, y ¿cuanto dinero podría tener un niño de 10 años en el banco? En realidad no sería mucho ¿verdad? Pero esto sirvió para poder darme cuenta lo poco que conocemos del dinero y lo ávidos que estamos por gastarlo en cosas que no nos sirven.
Si mi papá no hubiera gastado “mi dinero” en esa lente que no necesitaba, mi dinero hubiera quedado en el banco, posiblemente hoy tuviera más dinero que el que pueda haber ganado hasta ahora con mi trabajo, y lo más irónico sin tener que trabajar para ello.
Esta es la magia del interés compuesto, por ejemplo si en esa época hubiera tenido S/.10,00 soles en mi “libreta de ahorros” y estos hubieran quedado allí y hubiera clocado S/.10,00 cada dos meses, ganando intereses digamos de 7% al año, para el día de hoy tendría en mi cuenta más o menos S/.500´000.000,00 esta es la magia del interés compuesto.
Claro teniendo en cuenta los periodos de hiperinflación y recesión que ha sufrido el país. Todo esto simplemente por dejar que el banco trabaje con mi dinero. Muchas veces valoramos más el tiempo presente y descuidamos sin remordimiento nuestro futuro. Somos muy afectos a comprar cosas que realmente no nos sirven, (mi papá podría haber mandado sus fotos a la casa fotográfica y ellos hubieran hecho el trabajo por mucho menos de lo que costó esa lente) de las cuales podríamos prescindir sin problema y esto no deterioraría nuestro nivel de vida.
Para darnos cuenta del valor de las cosas en nuestras vidas podemos hacer un ejercicio muy simple. Anote todos y cada uno de los gastos que realice diariamente durante un mes. Y a cada uno de estos deles un valor de acuerdo al grado de satisfacción que le haya brindado entre 1 y 5 siendo 1 nada satisfactorio y 5 totalmente satisfactorio, anote cada resultado.
Luego calcule cuanto cuestan sus horas hombre, para esto puede hacer el siguiente cálculo. Si usted trabaja 40 horas por semana y percibe a fin de mes S/.1.000,00 (Tc US$1,99 x S/.2,83 - 02/05/08) entonces lo que debe hacer es, calcular cuanto cuesta su hora de vida dividiendo 1.000/160 horas de trabajo al mes. esto daría S/.6,25 x hora. Este valor multiplicado por el grado de satisfacción le dará el costo/beneficio obtenido en cada actividad que realice y en la que gaste dinero. Por ejemplo si salió a comer con su esposa le otorga 5 de satisfacción y le cuesta S/.50,0. Debe dividir 50,00/6,25 = 8 y esto multiplicarlo por 5 lo que nos da 40 de gasto de energía de vida vs satisfacción (costo/beneficio). Si está de acuerdo que el nivel de satisfacción obtenido es mayor al gasto de energía coloque una V si cree que es equilibrado coloque un OK si no está de acuerdo coloque X.
De esta manera podrá controlar si está gastando de manera inteligente, de acuerdo al nivel de satisfacción. Así todo aquel dinero que ahorremos lo podremos utilizar para iniciarnos en el mundo de las inversiones gracias al uso del coach financiero.
Eco. Augusto Peralta A.









