Claves subestimadas
Cuando establecemos nuestros objetivos, normalmente pensamos que los podremos conseguir nosotros solos y nos olvidamos que sería mucho más fácil si es que involucramos a otras personas para que nos ayuden a conseguirlos y hacer un seguimiento de los resultados.
Será de esta manera que podremos conseguir nuestros objetivos, teniendo un soporte y una guía, podremos observar los errores que podamos ir cometiendo en el camino y corregirlos rápidamente y de manera oportuna. Y al final podremos medir nuestros resultados.
Siempre podemos aprender algo de las otras personas, desde prender la parrilla para los domingos hasta cómo se cata un vino. Lo que nos impide contar con la ayuda de otras personas es tenemos un gran sentido de poder y normalmente nos repetimos, “yo solo lo puedo lograr” fruto de nuestro ego.
En verdad se podrá lograr cumplir con algunos de nuestros objetivos pero será muy difícil que podamos conseguir grandes cosas nosotros solos. Sino pensemos un poco, Lee Iacocca ¿consiguió lo hecho en Chrysler él solo? Claro que no. Tuvo ayuda de muchas personas; contribuyentes, accionistas, ejecutivos, sindicatos, gerentes, supervisores, trabajadores en linea, del Congreso, NO creó Chrysler por sí mismo.
¿Tenemos miedo de que si le pedimos ayuda a otras personas nos dirán que nos caigamos muertos o algo parecido? Si se pide ayuda a otras personas, por lo general ellas querrán ayudar. Si se le pide a 10 personas, 8 cuando menos tendrán el impulso de ayudar. Todo lo que se tiene que hacer es pedir. Si alguien le pidiera a usted un soporte. Usted se lo daría ¿o no?
Por lo general son las mujeres las que tienen menos miedo de pedir ayuda y son las que trabajando en equipo pueden conseguir sus objetivos y llevar a delante sus proyectos con mayor rapidez y muchas veces con mayor éxito.
Por lo tanto podemos ver que existen dos formas de trabajar con otros: Mediante entrenamiento personalizado o hablando con otras personas.
- Coaching (entrenamiento).- Justamente esta desición nos ayudará a no continuar cometiendo los mismos errores que si lo hiciéramos nosotros solos. Pues nuestro coach (entrenador) será el que nos diga no sólo algo nuevo, sino nos podrá decir algo que nosotros ya sabemos de una manera diferente.
- Hablar con otros.- Otra manera, realmente buena de evaluar una elección, es utilizar la experiencia de otros. El hecho de que algún a algún familiar o amigo le haya ido mal en algún negocio, no significa que a usted le vaya a pasar lo mismo. Hable con ellos y converse sobre lo que hicieron y porque lo hicieron, averigüe que es lo que estaba ocurriendo en el mercado en esos momentos. No todo es lo que parece. Puede escucharse decir a las personas que las acciones son buenas o malas o que la bolsa es muy peligrosa y siempre se pierde dinero, sinceramente, ¿creemos que esto es verdad? ¡Claro que no! La bolsa no es mala, somos malos inversores.
Ahora el seguimiento de los resultados, para esto debemos de tomarnos un tiempo para poder colocar en blanco y negro todas y cada una de nuestras actividades diarias y los hitos en el calendario. No importando si uso un computador, una agenda, un cuaderno, debo de anotar todas mis actividades e ir comparando los resultados obtenidos frente a lo que había planeado. De esta manera podré ir corrigiendo de manera oportuna mi rumbo si es que me desvío de él en algún momento.
Anda al segundo paso y averigua la diferencia entre la Deuda Buena y la Deuda Mala.









