De Herodes a Pilatos - Final
Las Normas. Igual que autopistas, nos llevan de la mano por un sendero preestablecido. Nada que esté fuere de ese camino ya trazado es aceptable. las leyes y normas fueron hechas para ser respetadas y cumplidas.
Claro, si aún estuvieramos aceptando que nada más pesado que el aire puede volar, estaríamos viajando en auto, tren o barco y esos viajes demoraría dias o semanas enteras.
Hace poco leí el esrito de un amigo sobre las “personas bonsai”, debo decir que me sentí identificado con todo lo expuesto.
Si bien todos nacemos con el mismo potencial para desarrollarnos y obtener éxito y todo aquello que queramos, la frase que más escuchamos desde que somos niños es “tú no puedes hacer eso”. Es en este momento en que la sociedad nos va “alambrando” igual que a esos pequeños arbolitos para modelarnos de acuerdo a las normas y leyes que son naturales para las personas civilizadas.
A medida que nos convertimos en adultos, la “realidad”
se impone y nuestros sueños comienzan a parecernos
lejanos e inalcanzables . Pero el destino del hombre
no es ser un Bonsai. Es luchar diariamente y enfocarse
en sus mayores sueños, desarrollando todo su potencial
para alcanzarlos.
Seamos valientes y comencemos a gritar que lo más pesado que el aire si puede volar. Vayamos detrás de nuestros sueños y convirtámolos en realidad. No permitamos que los demás nos digan que podemos o no podemos hacer. Salgamos de la mediocridad y saquemos la cabeza de entre la multitud. No dejemos que nuestra excusa sea, “si todos son así,¿porqué debo de ser diferente?”
De una vez por todas matemos nuestras vacas.
Eco. Augusto Peralta








